Alcance de los servicios y detalles
Asumir el rol de director TI temporal para liberar a la dirección de la operación diaria.
Asegurar que todo el gasto TI sirva directamente a los verdaderos objetivos de la empresa.
Proporcionar previsiones y planificación claras de todos los costes TI para el próximo ejercicio.
Supervisar y controlar a los proveedores TI externos para asegurar que aportan valor real.
Negociar con dureza los contratos con los proveedores TI y comprobar constantemente su calidad.
Coordinar con fluidez varios proyectos TI grandes que se ejecuten en paralelo.
Introducir métricas medibles para mostrar a la dirección cómo de bien está funcionando realmente la TI.
Comprobar de antemano si las nuevas tendencias tecnológicas son útiles para la empresa o solo un derroche de dinero.
Traducir los deseos de los departamentos de negocio para que los técnicos externos puedan implementarlos con exactitud.
Preparar a la empresa para auditorías TI obligatorias y regulaciones gubernamentales.
Planificar personal y tecnología para evitar cuellos de botella en los momentos más activos del año.
Crear planes de emergencia para que la empresa pueda seguir trabajando inmediatamente incluso tras una caída total.
Actuar como mediador entre la dirección (objetivos) y los técnicos (ejecución).
Acompañar y formar activamente a los empleados cuando se introducen programas de trabajo completamente nuevos.
Crear un plan claro y a largo plazo para modernizar toda la TI corporativa.
Formar a los empleados para que reconozcan correos fraudulentos y no inviten virus a la red.
Establecer reglas firmes sobre cómo deben iniciarse y finalizarse a tiempo los proyectos TI dentro de la empresa.